Dormir o descansar

 

Los seres humanos necesitamos dormir, no solo un número determinado de horas sino que el sueño debe ser reparador y de calidad para poder restaurar nuestro organismo.

Con nuestro ritmo de vida, en ocasiones frenético, pasamos por alto la importancia que tiene el descanso para nuestras vidas; siendo complicado cumplir con la cantidad y la calidad de sueño necesaria y sintiéndonos a veces cansados. Este cansancio puede tener distintos orígenes: físico, emocional o sensitivo. Para el primero necesitaríamos interrumpir nuestra actividad, para el segundo es importante despejarnos, liberar nuestra mente; y para el tercero nuestro cuerpo nos pide cerrar los ojos y permanecer en un lugar tranquilo, fuera de ruidos.

BENEFICIOS A NIVEL CEREBRAL

Es difícil ser conscientes de los procesos que se llevan a cabo en nuestro cerebro durante el descanso. Pocas serán las personas que buscan información sobre las consecuencias y beneficios del descanso, más aún si no tenemos problemas de sueño.

A continuación, vamos a describir algunas de las características y de las ganancias que obtenemos a nivel cerebral con un buen descanso:

  • Al día siguiente nos encontraremos más activados y realizaremos un mejor desempeño de nuestra actividad diaria.
  • Tendremos un mejor manejo a nivel emocional.
  • Mejoraremos nuestro nivel de alerta y nuestra toma de decisiones, además de ejercer una consolidación de la memoria.
  • Se fortalecerá nuestro sistema inmunológico ayudando a combatir futuras enfermedades y eliminando productos tóxicos del cuerpo.

FASES DEL SUEÑO

Para entender fácilmente el funcionamiento del sueño lo asemejaremos con bajar los peldaños de una pirámide. En primer lugar, es importante saber que una noche se divide en ciclos y, cada uno de ellos tendrá 4 fases + fase REM (Rapid Eye Movement o sueño MOR Movimientos Oculares Rápidos), siendo esta última la más importante.

Ahora vamos a comenzar a descender por esa pirámide.

Cuando nos vamos a la cama y cerramos los ojos estaremos en la Fase 1 con una duración de unos segundos a pocos minutos. Aquí entraremos en estado de somnolencia en el que se producirá una distensión muscular y una respiración uniforme. Nuestra actividad cerebral es más lenta que durante el estado de vigilia.

Posteriormente descenderemos a la Fase 2 donde las ondas de nuestro cerebro son más lentas y nuestro sueño es menos superficial. Tras 60-70 minutos nuestro sueño pasará a la Fase 3 siendo esta la etapa en la que descansamos. Aquí se pueden producir los terrores nocturnos o sonambulismo. A continuación, se produce la etapa 4, en la que nos encontramos profundamente dormidos y en la que descansaremos física y mentalmente. Tras esta etapa, nos situamos en la Fase REM. Aquí es donde se producen los sueños, nuestro tono muscular no existe y si nos despiertan seremos capaces de recordar el sueño.

Un ciclo normal de sueño suele durar entre 90 y 110 minutos teniendo a lo largo de la noche unos 5 ciclos.

CALIDAD O CANTIDAD

A todos nos ha pasado alguna vez que aún durmiendo 7 horas nos hemos levantado con sensación de cansancio. Y es que no es tan relevante la cantidad como la calidad. Si ese sueño ha sido interrumpido, con despertares nocturnos o agitado, no habremos estado el tiempo suficiente en la fase REM, repercutiendo en la calidad y por tanto, levantándonos cansados.

ALGUNAS PAUTAS

Algunos de nosotros habremos oído hablar de pautas para la higiene del sueño, pero no siempre las llevamos a cabo. Aquí describimos algunas de ellas:

  • Alimentación. Intenta realizar cenas ligeras y tempranas, en la medida de lo posible. Una digestión pesada nos dificultará conciliar en sueño y de que este sea de calidad. Además, no tomar sustancias excitantes como café o té.
  • Ejercicio físico. Evita la realización de ejercicio físico antes de acostarte ya que este reactiva nuestro organismo.
  • Evita los dispositivos digitales como ordenador, móvil o Tablet a última hora de la noche, sobre todo cuando ya estés en la cama.
  • Mantén horarios de sueño regulares. Si no consigues dormirte en unos 15 minutos es recomendable levantarse, relajarse en otro lugar y regresar posteriormente al dormitorio.