Duelo infantil

 

¿Cómo podemos detectar el duelo infantil? ¿Cómo ayudamos a un/a niño/a en este proceso? En muchas ocasiones los pequeños quedan en un segundo o tercer plano, creemos que como son pequeños no sufren y no son conscientes de la situación, pero no es así. Es necesario que ellos elaboren su propio duelo.

Cuando se produce la pérdida de un ser querido en una familia, en muchas ocasiones los niños/as son los grandes olvidados. Los adultos exteriorizamos la tristeza a través de verbalizaciones, llanto, apatía… manifestaciones visibles y relacionadas con este sentimiento. Esta expresión adquiere una forma distinta en los niños debido a su dificultad para reconocer y manifestar emociones, lo que provoca que su detección por parte de los adultos sea menos evidente. La forma de expresión en los pequeños es sobre todo a través de cambios de conducta o en el humor siendo sintomatología que no tenemos asociada con tristeza. Entre las distintas manifestaciones podemos encontrar:

  • Irritabilidad
  • Enfado por abandono de la persona que ha fallecido
  • Regresión a etapas más infantiles
  • Aislamiento
  • Miedo por perder a sus progenitores o a estar solo
  • Problemas de sueño como insomnio o pesadillas
  • Disminución rendimiento académico

Debido a esta forma de expresión distinta, los adultos no somos conscientes del sufrimiento que están teniendo los pequeños. Esto hace que en un momento difícil y desestabilizante como es el duelo de un ser querido, nos centremos en apoyar a los adultos sin tener en cuenta el proceso infantil. Esta ignorancia hacia ellos es debido, sobre todo a una desinformación sobre el duelo en menores y a una sobreprotección hacia ellos creyendo que, si no hablamos sobre la muerte, no van a sufrir.

Dependiendo de la edad del menor. este podrá llegar a comprender en distinta escala el significado de la muerte. Antes de los 3 años los niños no entienden dicho concepto, pero sí perciben el abandono, es decir, sienten que su ser querido se ha marchado dejándolos a ellos, lo cual puede afectar a su sentimiento de seguridad.

A partir de los 5-7 años (depende del grado de madurez), los pequeños empiezan a entender la muerte como algo irreversible y universal.

Una etapa bastante crucial para enfrentar un duelo es la adolescencia. La tristeza adquiere dos formas de expresión: la distracción extrema intentando estar ocupado la mayor parte del tiempo o continuando su camino sin mostrar sentimiento alguno. De esta forma se protegen con una coraza paliando la pena o la agresividad que puedan sentir.

¿Cómo ayudar al niño/a a superar su duelo?

  • En primer lugar, la fase de preparación ante la muerte es muy importante para el afrontamiento posterior, aunque en muchas ocasiones no se lleva a cabo ya sea por la imposibilidad de previsión como es una muerte inesperada, o bien por miedo a enfrentar la situación. Además, cuando se realiza puede que la información que el adulto aporta a los pequeños sobre el duelo sea escasa, equívoca y tardía.
  • Es importante que los pequeños participen en los rituales funerarios para poder comprender y elaborar mejor el proceso explicándoles que tras la muerte el cuerpo no siente nada, de tal forma evitaremos, además, ideaciones erróneas como, por ejemplo, “¿tendrá frío?”, ¿se encontrará solo?, ¿tendrá miedo?…
  • Debemos ayudarle a hablar sobre sus sentimientos, verbalizar su dolor, preguntarle qué siente, cómo se siente. Para ello, hemos de tener paciencia y dedicarles tiempo. No olvidemos responder a las preguntas que nos hagan, es inevitable que sienta incomprensión.
  • No censurar el dolor, que perciban el permiso de poder llorar, expresar, hablar con papá y mamá sobre lo sucedido.
  • Recuperar cuanto antes los hábitos cotidianos les ayudarán de forma exponencial a superar la pérdida.
  • El colegio puede ser parte fundamental en el proceso. Con la ayuda de los profesores, hablar de la muerte hará más fácil de comprender el proceso y se sentirán apoyados.
  • Evitemos que se sientan aislados, su red de apoyos como la familia y el colegio es de gran utilidad para la superación del dolor.

Hemos de ser muy conscientes de la importancia de que el niño elabore su propio duelo siendo extremadamente necesario el apoyo de los padres para paliar su sufrimiento.

Materiales de apoyo

Además, podemos valernos de distintos materiales como cuentos o vídeos infantiles sobre el proceso de la muerte que ayudará a una mejor comprensión:

  • Educación Infantil:

“Guía: El niño en duelo + cuento: La última historia de Dante, el cuentacuentos elefante” (Quiles Sebastián, MJ., Quiles Marcos, Y.,Rodríguez Guerrero, P., Editorial Pirámide, 2016)

Consta de un libro guía para padres con información contrastada y consejos prácticos sobre qué hacer o no hacer en el día a día y; de un cuento para el niño, con el objetivo de ayudarle a enfocar sus emociones de forma positiva, resolver preocupaciones y dificultades, en definitiva, enfrentarse al reto de crecer y hacerse mayor.

 “Para siempre” (Durant, A. y Gliori, D. ,Editorial Timun Mas, 2004)

Un grupo de amigos formado por una nutria, un topo y una liebre han perdido a su amigo y compañero el zorro.

“Nana Vieja” (Wild, M. Ediciones Ekaré, 2003)

Historia protagonizada por una cerdita abuela y nieta. La abuela se da cuenta que es mayor, su final está cerca y hace un repaso con su nieta para asegurarse de que todo está bien antes de morir.

“No es fácil, pequeña ardilla” (Ramón, E. y Osuna, R., Editorial Kalandraka, 2003)

Una pequeña ardilla ha perdido a su madre, junto con su amigo el búho va recorriendo las distintas emociones y las dudas que le surgen. Su padre le cuenta la experiencia de cuando perdió a sus padres.

  • Educación Primaria:

“El jardín de mi abuelo” (Pierola, M. y Gil Vila, M.A. Editorial Bellatierra, 2007)

Trata de la relación de un abuelo y su nieto a través del jardín. A lo largo del texto vamos recorriendo el ciclo de la vida y cómo otros seres vivos nacen, crecen, se desarrollan y desaparecen.

“El pato y la muerte” (Erlbruch, W. Barbara Fiore Editora, 2010)

Narra el encuentro de la vida y la muerte a través de un pato que se encuentra con la muerte, quien ha estado a su lado desde siempre. El libro narra el viaje de ambos hasta que el pato muere.

“La abuela de arriba y la abuela de abajo” ( De Paola, T. Ediciones SM, 2002)

El cuento narra la historia de un niño y la relación con su abuela y su bisabuela. Ambas mueren en distintos momentos y el niño se pone triste, aunque no entiende muy bien qué es morirse.

  • Educación Secundaria.

 “Gajos de Naranja” (Portier, N. y Legendre, F. Editorial Tandem, 2008)

Trata sobre la relación de un abuelo y su nieta. Un día el abuelo muere. Este libro permite explorar y trabajar las emociones tras la pérdida.

“Mejillas rojas” (Janisch, H. Lóguez Ediciones, 2006)

En este libro vemos cómo un abuelo narra cuentos a su nieto, aunque en realidad es un

homenaje al abuelo, que ha fallecido y cuyo nieto sigue escuchando sus historias.

“Un monstruo viene a verme” (Ness, P. Editorial Nube de Tinta, 2016)

Siete minutos después de la medianoche, Conor despierta y se encuentra un monstruo

en la ventana. Pero no es el monstruo de la pesadilla que tiene casi todas las noches desde que su madre empezó un tratamiento. Un libro que nos habla de la dificultad para afrontar la pérdida.

Entre las películas, podemos destacar “Bambi”, “El rey león”, “Buscando a Nemo”, “En busca del valle encantado”.