Adultos – Adolescentes

Terapias psicológicas para personas con ansiedad

Ansiedad

Síntomas y estado de ansiedad

Se habla de ansiedad generalizada cuando ésta no aparece ligada a un motivo o situación concretos sino que se dan una ansiedad y preocupación excesivas sobre una amplia gama de situaciones (salud, familia, actividades, relaciones sociales, temas políticos, etc).

Al individuo le resulta difícil controlar ese estado. La ansiedad se asocia a síntomas como : inquietud, fatiga, dificultad de concentración, irritabilidad, tensión muscular o alteraciones del sueño.

La consecuencia es que, al encontrase en un estado de activación permanente pueden producirse consecuencias para el organismo, ya sea en forma de alteraciones físicas o desarrollando otros trastornos de ansiedad, trastornos del ánimo u otras psicopatologías.

Es común la creencia de que la agorafobia es el miedo a los espacios abiertos y que por ello las personas que la padecen tienen temor a salir de casa o de otros lugares donde se sienten seguros, sin embargo esta creencia no es exacta. Los síntomas más destacables de la agorafobia son: las aparición de ansiedad en lugares o situaciones donde es difícil escapar o donde, en el caso de aparecer una crisis, puede no disponerse de ayuda.

Los temores suelen estar relacionados con un conjunto de situaciones características, como utilizar trasportes públicos, estar solo fuera de casa, mezclarse con la gente, viajar y en general todas aquellas situaciones en las que la persona considere que no va a poder recibir ayuda o ser atendido si le sucede algo. Ese algo temido son las crisis de ansiedad. La persona adquiere miedo a estas crisis y las percibe como algo sumamente peligroso (aunque realmente no es así), por lo que comienza a evitar todas las situaciones en las que cree que podría ocurrirle una crisis.

El mayor problema reside que a medida que pasa el tiempo y se evitan mayor número de situaciones el miedo se incrementa y las situaciones temidas también, por lo que cuanto más tiempo se mantenga la persona con este problema, más ansiedad se va generando, se va quedando más aislado y se van produciendo más limitaciones en su vida cotidiana, aislamiento social, estancamiento personal, depresión, problemas de autoestima, problemas laborales.

La agorafobia tiene tratamiento.

El miedo es una emoción básica y necesaria para el ser humano, ya que es una respuesta adaptativa ante situaciones peligrosas o potencialmente peligrosas. Cuando el miedo deja de ser adaptativo y por lo tanto sano es cuando se habla de fobia o miedo patológico. Los miedos intensos o fobias producen un temor que es excesivo e irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación específicos.

La persona se da cuenta de que el miedo es excesivo e irracional, pero no puede controlarlo. La persona evita enfrentarse a esos miedos, haciendo lo posible para no tener que encontrarse en la situación o ante el objeto temido. Cuando se expone al objeto o situación temido se produce una respuesta de ansiedad y un intenso malestar. Pueden acabar interfiriendo y limitando la vida cotidiana, en mayor o menor medida dependiendo del tipo de miedo.

Crean preocupaciones exageradas que pueden generalizarse con el paso del tiempo a objetos y situaciones que no son solo los que inicialmente provocaban el miedo y producen una ansiedad más general.

Las fobias tienen tratamiento.

Los síntomas son los mismos que los del resto de fobias, lo característico es que los miedos están relacionados con las relaciones sociales.

Los temores exagerados en el caso de la fobia social son:

  • A no saber relacionarse socialmente de forma adecuada.
  • El rechazo de los otros.
  • A lo que los demás puedan decir.
  • A expresar sentimientos y que los demás puedan hacernos daño.

La fobia social puede acabar produciendo cuadros de ansiedad generalizada, pérdida o no aprendizaje de habilidades sociales, depresión, así como baja autoestima, limitaciones en la carrera profesional, etc.

La fobia social tiene tratamiento.

Se llaman así a ciertas manifestaciones de ansiedad que se presentan de “modo repentino” , entre sus síntomas se encuentran el miedo o malestar intensos, palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de ahogo, opresión torácica, náuseas o molestias abdominales, inestabilidad, mareo o desmayo, desrealización (sensación de no estar viviendo la realidad, sino que ve lo que está pasando como en una película), despersonalización (sensación de que su propio cuerpo es extraño), miedo a perder el control o volverse loco, miedo a morir, parestesias (entumecimiento, hormigueo, pérdida de sensibilidad en alguna parte del cuerpo) escalofríos o sofocaciones.

Como en cualquier otro trastorno no tienen que darse todos los síntomas para que se produzca una crisis de ansiedad y cada persona puede tener uno o varios síntomas “principales” que muchas veces desencadenan los demás. La primera crisis de ansiedad no tiene porqué constituir un problema y son muy habituales en la población general, cualquiera puede tener en un momento determinado una crisis de ansiedad y que su vida siga siendo igual que antes.

El problema sobreviene cuando las crisis de ansiedad se repiten y sobretodo cuando se hacen más frecuentes y producen en la persona miedo a los síntomas y a la repetición de las crisis, ya que pueden dar lugar a otros trastornos más graves como la agorafobia.

Las crisis de ansiedad tienen  tratamiento.

Miedo excesivo a las enfermedades, hipocondrias

Hipocondría

La hipocondría es un tipo de obsesión relacionada con el temor a tener alguna enfermedad y a la posibilidad de morir.

  • Creencia de que posee gran número de enfermedades de las que oye hablar, lee, etc.
  • Visita continuamente al médico.
  • Comprueba diferentes partes de su cuerpo para ver si nota algo extraño que pueda ser síntoma de enfermedad, está continuamente pendiente de su estado físico.

La hipocondría tiene tratamiento.

Trastornos en alimentación, anorexia, bulimia

Alimentación

La anorexia nerviosa: es un trastorno de la alimentación caracterizado por un bajo peso corporal (menos del 85 por ciento del peso normal para la estatura y la edad), una imagen corporal distorsionada, amenorrea (ausencia de al menos tres períodos menstruales consecutivos cuando en otra circunstancias sí deberían ocurrir) y un intenso miedo a engordar.

Existen dos subgrupos de comportamientos anoréxicos cuyo objetivo es reducir la ingesta calórica:

  • Tipo restrictivo – limita severamente la ingesta de alimentos, especialmente de aquellos que contienen carbohidratos y grasa.
  • Bulimia (también denominada atracones y purgación) – come en exceso y luego se provoca el vómito o toma grandes cantidades de laxantes u otros purgantes (medicamentos que, a través de sus efectos químicos, sirven para aumentar la eliminación del contenido intestinal).

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la anorexia. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Bajo peso corporal (inferior al 85 por ciento del peso normal para la estatura y edad).
  • Miedo intenso de volverse obeso, incluso cuando el individuo está perdiendo peso.
  • Visión distorsionada del peso, tamaño o forma de su propio cuerpo; se ve demasiado gordo, incluso cuando su peso está por debajo de lo normal; dice sentirse obeso, incluso cuando está muy delgado.
  • Se niega a mantener un peso corporal mínimo normal.
  • En las mujeres, ausencia de tres ciclos menstruales consecutivos sin existir otra causa.
  • Excesiva actividad física para estimular la pérdida de peso.
  • Negación de las sensaciones de hambre.
  • Preocupación con la preparación de los alimentos.
  • Costumbres alimenticias extrañas.

A continuación, se enumeran los síntomas físicos más comunes asociados con la anorexia, los cuales a menudo son el resultado de la inanición y la desnutrición. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Piel seca que cuando se pellizca y se suelta no recupera su forma normal.
  • Deshidratación.
  • Dolor abdominal.
  • Constipación.
  • Letargo.
  • Mareos.
  • Fatiga.
  • Intolerancia al frío.
  • Demacración.
  • Desarrollo de lanugo (vello corporal fino).
  • Piel amarillenta.

Las personas que tienen anorexia pueden también ser socialmente introvertidas, irritables, de humor cambiante o depresivas. Los síntomas de la anorexia nerviosa pueden parecerse a los de otros problemas médicos o trastornos psiquiátricos.

Los síntomas más comunes de la bulimia son:

  • Presencia de frecuentes episodios en los que la persona ingiere grandes cantidades de comida de forma muy rápida y generalmente a escondidas (atracones). La persona no controla esta conducta.
  • Sentimientos intensos de culpa y ansiedad después del atracón.
  • Provocación del vómito, abuso de purgantes o restricción alimenticia (generalmente menos intensa que en la anorexia restrictiva) con el objetivo de mitigar los efectos del atracón.
  • Gran preocupación por el peso y la silueta.

La anorexia y la bulimia tienen tratamiento.

Ayuda psicológica con terapias para los estados de ánimo depresivos

Ánimo - Depresión

A pesar de que es normal que las personas experimenten altos y bajos en sus estados de ánimo a lo largo de sus vidas, aquellos que sufren depresión clínica experimentan síntomas específicos a diario por dos semanas o más, lo cual les dificulta el desarrollo de su vida cotidiana.

La depresión clínica es una enfermedad tratable marcada por cambios en el estado de ánimo, el pensamiento y el comportamiento.

Los síntomas más destacables de un cuadro depresivo son:

  • Pérdida de interés por actividades, las personas y las cosas.
  • Pérdida de motivación.
  • Tristeza.
  • Apatía.
  • Cansancio.
  • Sentimientos de culpabilidad.
  • Pérdida del apetito.
  • Insomnio o hipersomnia.
  • Sentimientos de soledad.
  • Problemas de atención.
  • Percepción negativa de sí mismo y/o del entorno.

La característica esencial de la distimia es un estado de ánimo crónicamente depresivo que está presente la mayor parte del tiempo durante al menos dos años.

Podemos decir que se trata de una depresión con síntomas más leve, pero es importante su tratamiento para evitar que desemboque en trastornos del ánimo más importantes. Los síntomas son parecidos a los de la depresión y son sobre todo:

  • Pérdida o aumento de apetito.
  • Fatiga.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad para concentrase o tomar decisiones.
  • Tristeza.
  • Falta de interés por las cosas.

El trastorno bipolar (también conocido como depresión maníaca), es una enfermedad tratable marcada por cambios extremos en el estado de ánimo, el pensamiento, la energía y el comportamiento.

Es conocido como trastorno bipolar porque el estado de ánimo de una persona puede cambiar en los “polos” de manía (estado de ánimo alto y elevado) y depresión (estado de ánimo bajo y depresivo). Este cambio del humor o “cambio del estado de ánimo” puede durar horas, días, semanas o incluso meses. Estos “altos” y “bajos” del estado de ánimo con frecuencia son temporales.

La enfermedad tiende a ser hereditaria en las familias, ya que el trastorno se debe a un desequilibrio químico en el organismo, un déficit de litio. Se puede conseguir controlar mediante la combinación de tratamiento psiquiátrico y psicológico.

Los síntomas de la fase eufórica son:

  • Delirios de grandeza: sentirse especialmente capaz intelectualmente y/o para realizar cualquier cosa.
  • Agitación.
  • Verborrea: la persona habla a gran velocidad, a veces con monólogos y cambiando de tema constantemente.
  • Realización de actividades de forma impulsiva que pueden conllevar la implicación en actividades ilegales, arriesgadas o de gasto excesivo.
  • No sentir la necesidad de dormir.

Los síntomas de la fase depresiva son similares a los de la depresión.

Los trastornos del ánimo tienen tratamiento.

Ayuda psicológica a personas con falta de autoestima

Autoestima e Inseguridad

La autoestima es la valoración que uno hace de sí mismo en cuanto a sus capacidades, cualidades, aspecto, capacidades intelectuales, etc. Esta valoración es importante porque influye en lo que la persona se considera capaz de hacer y/o conseguir. La autoestima se aprende, cambia en función de nuestra experiencia y se puede mejorar.

Según como sea nuestra autoestima, puede ser responsable de muchos fracasos o éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de mí mismo, potenciará la capacidad de las personas para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal, mientras que una autoestima baja enfocará a la persona hacia la derrota o el fracaso.

La falta de autoestima puede derivar en serios problemas como:

Los problemas de autoestima tienen tratamiento.

Estereotípo de persona con trastornos compulsivos obsesivos

Obsesivo-compulsivos

Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se la persona experimenta como intrusivos e inapropiados, y que le causan ansiedad o malestar. Estos no se reducen a preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real, algo que nos ocurre a todos en algunos momentos de nuestra vida por diferentes motivos. La persona que sufre obsesiones habitualmente reconoce lo inadecuado de éstas e intenta librase de ellas.

Las personas que tienen estos trastornos realizan compulsiones con el objetivo de librase de las obsesiones. Las compulsiones se definen por comportamientos o actos mentales de carácter repetitivo que el individuo se ve obligado a realizar en respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente, además el objetivo de esos comportamientos es la prevención o reducción del malestar o de algún acontecimiento negativo, sin embargo no están conectados de forma realista con aquello que pretenden neutralizar o prevenir o bien resultan claramente excesivos.

Las obsesiones y compulsiones provocan malestar clínico, representan una pérdida de tiempo e interfieren en la vida cotidiana de la persona que las sufre en diferente medida, en ocasiones pueden invalidarle ya sea para la vida cotidiana en general o para ciertos trabajos, relaciones, etc.

Las obsesiones más habituales, aunque pueden darse con un gran número de temas y circunstancias, están relacionadas con:

  • La limpieza y la contaminación.
  • Con el orden.
  • Con los celos.
  • Con la muerte.
  • Con la inseguridad de haber entendido o realizado algo correctamente.
  • Con el miedo a contraer una enfermedad o a contagiarse.
  • Con la sensación de tener todo bajo control.

Los trastornos obsesivo-compulsivos tienen tratamiento.

Tratamientos o ayudas psicológicas postraumáticas

Estrés postraumático

Se refiere u un tipo de estrés que ocurre cuando la persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático caracterizado por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás y ha respondido con temor o desesperanza intensos a es situación.

Tras esa experiencia fuerte y negativa la persona empieza a tener problemas para desarrollar su vida de forma similar a como lo hacía antes de la ocurrencia acontecimiento.

Entre los síntomas del estrés postraumático están:

  • Que el temor que siente la persona se reexperimente persistentemente.
  • Que se eviten situaciones, personas o cosa ligadas o asociadas a la situación vivida.
  • Presencia de síntomas persistentes de aumento de la activación con presencia de dos o más de estos síntomas: insomnio, irritabilidad, dificultad para concentrarse, hipervigilancia y respuestas exageradas de sobresalto.

También se produce un embotamiento de la reactividad general del individuo tal y como indican tres o más de los siguientes síntomas:

  • Esfuerzos para evitar todo aquellos relacionado con el trauma.
  • Incapacidad de recordar un aspecto importante del trauma.
  • Reducción del interés o la participación en actividades.
  • Sensación de desapego o enajenación frente a los demás.
  • Restricción de la vida afectiva.
  • Sensación de un futuro limitado.

Entre los acontecimientos que causan con mayor frecuencia problemas de estrés postraumático están (aunque dependiendo de la persona puede surgir por diferentes motivos):

  • Catástrofes naturales.
  • Atentados.
  • Guerras.
  • Accidentes propios o de conocidos.Violaciones.
  • Agresiones.
  • Malos tratos.

El estrés postraumático tiene tratamiento.

Problemas psicológicos derivados de los malos tratos, físicos o psicológicos

Malos tratos

Los malos tratos pueden ser tanto físicos como psicológicos y pueden dar lugar a diferentes psicopatologías como el estrés pos-traumático, problemas de autoestima, ansiedad generalizada, fobias, depresión, etc…

Es frecuente que el maltrato físico comience con un maltrato psicológico previo que destruye la autoestima de la víctima, de modo que cuando comienza el maltrato físico, ésta ya no tiene recursos para salir de él.

En ocasiones el maltrato psicológico puede darse sin que nunca ocurra maltrato físico. Se considera maltrato psicológico las siguientes acciones( entre otras) hacia una persona (niño o adulto):

  • Insultos, malos modos, comentarios despectivos hacia su persona.
  • Insistencia en su poca valía.
  • Limitar su contacto con amigos o familiares.
  • Limitar la independencia.
  • Restricciones en cuanto al dinero o a la capacidad de decidir.
  • Celos obsesivos o comportamientos posesivos.
Habilidades sociales

Habilidades sociales

Las relaciones sociales pueden verse perturbadas por la ansiedad, como ocurre en la fobia social, pero también pueden surgir problemas por una falta de habilidad social. Las habilidades sociales son aquellas estrategias que nos permiten relacionarnos con éxito con las personas de nuestro entorno, entre estas habilidades están:

  • Iniciar una conversación con alguien, mantenerla o terminarla.
  • Saber decir no adecuadamente cuando te proponen algo que no deseas asumir.
  • Saber defender los propios derechos y exigir respeto por parte de los demás.
  • Saber expresar tus sentimientos en el momento adecuado y ante las personas oportunas.
  • Pedir favores a los demás.
  • Ser capaces de expresar críticas a otros de forma adecuada y aceptar adecuadamente las que nosotros podamos recibir.
  • Saber escuchar a los demás.
  • Habilidades no verbales: gestos, mantener la mirada, etc.

Las habilidades sociales son sumamente importantes, ya que la calidad de las relaciones interpersonales y el apoyo social son fundamentales en el mantenimiento de la salud (especialmente de la salud mental) y en el desarrollo individual, tanto social como profesional.

Las habilidades sociales pueden aprenderse y mejorarse en cualquier etapa de la vida.

Tratamientos y ayudas a las personas en procesos de duelo por perdida de persona querida

Procesos de duelo

La pérdida más dolorosa a la que se enfrenta un ser humano es la muerte de sus seres queridos.

Se entiende que el duelo es un estado de pensamiento, sentimiento y actividad que se produce como consecuencia de la pérdida de una persona o cosa amada, asociándose a síntomas físicos y emocionales. Estos síntomas son normales, ya que lo normal en esas situaciones es estar triste, nervioso o desestabilizado, hasta que poco a poco la persona consigue asumir la pérdida y recuperar poco a poco la normalidad.

El proceso de duelo es lo que permite a la persona un reajuste emocional, social, físico y psicológico de poder continuar su vida sin ese vínculo afectivo.

El duelo tiene varias etapas por las que una persona pasa, sin embargo, hay que decir que las personas resuelven su proceso de una manera muy diferente en cada caso y esas etapas pueden darse de una manera desordenada y de hecho, después de pasar una etapa es posible volver a la anterior.

Las etapas son usualmente las siguientes:

  • Shock.
  • Negación.
  • Ira o cólera.
  • Culpa.
  • Gran tristeza o depresión.
  • Aceptación.

El problema de duelo patológico (de duelo no normal) sobreviene cuando la persona no sigue un proceso de duelo adecuado, con una recuperación más o menos progresiva (aunque normalmente con altibajos) y puede dar lugar a diferentes trastornos como ansiedad generalizada, depresión, crisis de angustia, fobias, etc.

El duelo patológico tiene tratamiento.

Tratamientos psicológicos para las adicciones, drogas, ludopatías, etc.

Adicciones

El consumo de algunas sustancias o ciertas conductas pueden llegar a ser adictivas. Se considera que lo son cuando la persona continúa realizando la conducta o consumiendo determinada sustancia a pesar de esto interfiere negativamente en su vida, ya sea en su salud física o psicológica, en su trabajo, en su vida familiar, su imagen social, etc.

Entre las adicciones más frecuentes están el consumo de alcohol, tabaco, cocaína, pastillas, cannabis o sedantes, la adicción al juego y más recientemente las adicciones provocadas el uso de las nuevas tecnologías.

Existen otro tipo de adicciones, si bien las anteriores son las más frecuentes.

Cuando cualquiera de estas conductas y/o consumos se escapan al control voluntario de la persona, podemos estar ante un trastorno adictivo.

Cuando aparece algunos de estos signos es probable que estemos ante una adicción son:

  • Cuando el consumo o la realización de la conducta nos hacer sentir mejor a corto plazo (aunque generalmente no a largo plazo).
  • La frecuencia del consumo o de la realización de la actividad aumentan.
  • Sensación de no poder prescindir de ello.
  • Gasto económico creciente dedicado al consumo y/o la actividad.

Las adicciones tienen tratamiento.

Trastornos de la personalidad

Personalidad

Los síntomas de este trastorno tienen muchas similitudes con los del trastorno de ansiedad obsesivo compulsivo pero se diferencian sobre todo por las obsesiones y compulsiones que en éste último se producen. La misma persona puede ser diagnosticada de los dos trastornos, no es raro.

La principal característica de este trastorno es la preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental, a expensas de la flexibilidad y la espontaneidad. Este patrón de comportamiento comienza al principio de la edad adulta.

Las personas con este trastorno intentan mantener la sensación de control mediante un gran número de reglas, protocolos, pautas, etc. Son muy cuidadosos y propensos a las repeticiones, sobre todo para comprobar posibles errores.

Además de lo anterior, algunos de los principales síntomas del trastorno son:

  • Perfeccionismo en todo lo que se realiza.
  • Rigidez diferentes cuestiones, especialmente en temas morales y éticos.
  • Dificultad para tirar y deshacerse de objetos gastados o inútiles.
  • Rigidez para aceptar que las cosas se hagan de manera diferente a la que ellos consideran adecuada.
  • Suelen ser tacaños, porque suelen controlarse mucho por las posibles catástrofes que puedan llegar.
  • Rigidez y obstinación general.

El trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo tiene tratamiento.

Se trata de un trastorno muy llamativo. Lo más característico de este trastorno posiblemente sea la verborrea, es decir hablar mucho y a gran velocidad, sin escuchar lo que los demás puedan decir, con mucha expresividad y llamando la atención con el tono de voz, con una gran gesticulación y con un comportamiento seductor.

Son síntomas característicos del trastorno:

  • Exceso de emotividad y búsqueda de atención.
  • Molestia en situaciones en las que no es el centro de atención.
  • Utilización del físico para llamar la atención.
  • Expresión emocional superficial y con rápidos cambios de humor.
  • Dramatización y exageración de las emociones.
  • Consideración de las relaciones más íntimas de lo que en realidad son, cogiendo confianza con gran rapidez.
  • Búsqueda de apoyo y atención de los demás (que también se da en el trastorno límite de personalidad y en el dependiente).

El trastorno histriónico de personalidad tiene tratamiento.

Lo más característico de este trastorno son las autolesiones, que no sólo incluyen la producción a sí mismo de lesiones físicas, sino también conductas como el consumo de drogas o alcohol, provocarse vómitos, realizar intentos de suicidio, etc.

Además de los anteriores, entre los síntomas del trastorno están:

  • Inestabilidad en las relaciones sociales, la autoimagen y la afectividad.
  • Impulsividad.
  • Miedo a ser abandonado.
  • Relaciones inestables e intensas, caracterizadas por pasar de la sobrevaloración a la infravaloración o del afecto intenso al odio.
  • Inestabilidad en el estado de ánimo.
  • Sentimientos de vacío y soledad.
  • Ira intensa, inapropiada y con dificultades para controlarla.

El trastorno límite de personalidad tiene tratamiento.

Entre los principales síntomas de este trastorno están:

  • Necesidad general y excesiva de que se ocupen de uno.
  • Sumisión, adhesión y temores por la separación.
  • Dificultad para tomar decisiones sin consultar previamente con la persona o personas de las cuales depende.
  • Necesidad de que otras u otras personas asuman la responsabilidad de su propia vida.
  • Dificultades o imposibilidad para mostrar desacuerdo o decir que “no”.
  • Grandes dificultades para iniciar proyectos o hacer actividades de un modo independiente.
  • Problemas de autoestima.
  • Tolerancia a situaciones desagradables y humillantes para evitar el abandono o conseguir la protección y aceptación de los demás (toleran malos tratos).
  • Sentimiento de soledad y desamparo cuando no se tienen los cuidados de otra persona.
  • Cuando se termina una relación importante se busca rápidamente otra.
  • Ansiedad y exceso de preocupación por la posibilidad del abandono.

El trastorno dependiente de personalidad tiene tratamiento.

Se trata de un trastorno muy parecido al la fobia social, pero que se da con síntomas más intensos y que produce muchas más limitaciones en la vida cotidiana de la persona que lo sufre.

Los síntomas característicos del trastorno son:

  • Graves problemas a la hora de relacionarse con los demás, inhibición social.
  • Problemas de autoestima y sentimientos de inferioridad.
  • Miedo a la valoración negativa por parte de los demás.
  • Miedo a ser avergonzado o ridiculizado.
  • Crisis de ansiedad en situaciones que implican interacción con otras personas.
  • Falta de habilidades sociales por el poco uso que se hace de ellas.
  • Miedo a implicarse actividades debido a que puedan ser comprometedoras.

Este trastorno puede tener consecuencias graves, como:

  • Aislamiento y la soledad.
  • Problemas laborales o evitación de un trabajo por no tener que relacionarse con los demás o no tener que enfrentarse a la ejecución de tareas.
  • Ansiedad.
  • Problemas para cambiar y evolucionar como persona.

El trastorno evitativo de personalidad tiene tratamiento.

Los principales síntomas de este trastorno son:

  • Grandioso sentido de autoimportancia.
  • Fantasías de éxito ilimitado, poder, riqueza, brillantez, belleza, etc.
  • Cree que es especial y único y que solo puede ser comprendido y relacionarse con otras personas que son especiales o de alto nivel.
  • Exige una admiración excesiva.
  • Son muy pretenciosos: tienen expectativas irracionales de recibir un trato especial.
  • Es explotador y aprovechado respecto a los demás.
  • Frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.
  • Comportamientos y actitudes arrogantes y soberbios.

El trastorno narcisista de personalidad tiene tratamiento.

La característica esencial de este trastorno es un patrón de desconfianza y suspicacia general hacia los otros, de forma que las intenciones de éstos son interpretadas como maliciosas. Entre los síntomas de este trastorno están:

  • Sospecha, sin base suficiente , que los demás se van a aprovechar de ellos, les van a hacer daño o les van a engañar.
  • Preocupación por dudas no justificadas acerca de la lealtad o fidelidad de amigos o socios.
  • Reticencia a confiar en los demás por temor a que la información que compartan vaya a ser utilizada en su contra.
  • Vislumbran significados ocultos en cualquier hecho o situación.
  • Alberga rencores durante mucho tiempo.
  • Percibe ataques a su persona o a su reputación que no son aparentes a los demás y está predispuesto a reaccionar con ira o a contraatacar.
  • Sospecha repetidamente que su pareja le es infiel.

La característica esencial del trastorno es un patrón general de distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal. Entre los síntomas están:

  • No desea ni disfruta de las relaciones personales, incluido el formar parte de una familia.
  • Escoge casi siempre actividades solitarias.
  • Escaso interés en las relaciones sexuales.
  • Disfruta con pocas o ninguna actividad.
  • No tiene amigos íntimos o personas de confianza.
  • Se muestra indiferente a los halagos y a las críticas de los demás.
  • Muestra frialdad emocional, distanciamientos o aplanamiento de la afectividad.

La característica esencial del trastorno esquizotípico es un patrón general de déficit sociales e interpersonales caracterizados por un malestar agudo y una capacidad reducida para las relaciones personales, así como las distorsiones cognitivas o perceptivas y excentricidades del comportamiento. Entre los síntomas están:

  • Ideas de referencia (excluidas las ideas delirantes de referencia)
  • Creencias raras o pensamiento mágico que influye en el comportamiento y no es consistente con las normas subculturales.
  • Experiencias perceptivas inhabituales, incluidas las ilusiones corporales.
  • Pensamiento y lenguaje raros.
  • Suspicacia o ideación paranoide.
  • Afectividad inapropiada o restringida.
  • Comportamiento o apariencia raros.
  • Falta de amigos íntimos o de confianza.
  • Ansiedad social excesiva que no disminuye con la familiaridad.
Trastornos del sueno

Trastornos de sueño

Las alteraciones del sueño pueden estar motivadas por diferentes factores y pueden ser primarios (no son consecuencia de otros trastornos) o secundarios (relacionados con otro trastorno mental o enfermedad física o a la toma de sustancias.

Por lo que se refiere a la vida cotidiana las alteraciones del sueño menguan enormemente su calidad.

Interfieren en absolutamente todas nuestras actividades y vida social, dado el cansancio que produce y por los efectos que el no dormir produce en el ánimo y en los niveles de ansiedad. Esto se traduce también en una mayor irritabilidad y en diferentes problemas en el ámbito familiar y laboral.

Podemos tener insomnio de diferentes maneras:

  • Problemas para conciliar el sueño. Tardamos mucho en quedarnos dormidos.
  • Problemas para mantener el sueño, con muchos y/o largos despertares nocturnos.
  • Despertar temprano, con dificultad para volver a dormir.

Tendremos un posible problema de sueño si observamos algunos de estos síntomas y/o signos:

  • Cansancio habitual e incluso intenso que no desaparece durmiendo.
  • Somnolencia diurna y sensación de “despeje” al llegar la noche.
  • Tenemos la sensación de que nuestra cama, habitación, etc no nos resultan agradables.
  • Tenemos un entorno con ruidos que nos despiertan una y otra vez.
  • Notamos que cada vez estamos despertándonos más veces en medio de la noche.
  • Cada vez tardamos un poco más en dormirnos y además empieza la preocupación porque no logramos conciliar el sueño.
  • Cualquier ligero ruido o movimiento es capaz de despertarnos.
  • Tenemos una activación cognitiva alta: cuando nos vamos a la cama tenemos en la cabeza un gran número de preocupaciones y de pensamientos.

Más del 70% de los casos de insomnio crónico tienen causas psicofisiológicas, es decir, son resultado de la mezcla de tensión diaria y unos hábitos de sueño erróneos. Los problemas de sueño tienen tratamiento  desde la psicología cognitivo conductual.

Mediación psicológica para los problemas de parejas

Terapia de pareja

Actualmente, debido a un nuevo estilo de vida, surgen distintos intereses, necesidades y problemáticas a nivel personal que pueden interferir en nuestra relación de pareja sin conseguir poner una solución. Estas diferencias no solucionadas, con el paso del tiempo, va generando en nosotros a nivel individual cierta insatisfacción, que acaba repercutiendo finalmente en nuestra relación mediante conflictos. Sin embargo, es importante distinguir si esta insatisfacción es la causa de los problemas de pareja o si es la consecuencia. Llegados a este punto será necesario generar un cambio para conseguir un bienestar personal y de pareja. En este sentido, si no logramos encontrar el cambio que necesitamos conseguir será importante acudir a una ayuda externa profesional.

  • Entre los principales problemas que pueden surgir en las relaciones de pareja y para los que existe tratamiento desde la psicología cognitivo conductual, en nuestro centro tratamos los siguientes:
  • Problemas de comunicación
  • Educación de los hijos
  • Mala relación con la familia del otro
  • Patología o enfermedad de alguno de los miembros
  • Problemas económicos, laborales…
  • Celos o Infidelidad
  • Distinto nivel de deseo sexual
  • Intereses o proyecto de vida distinto
  • Rutina y monotonía

En cualquier caso, es necesario conocer los factores que han causado y que mantienen el problema, ya que además de tener repercusiones negativas para la pareja, estos problemas pueden desencadenar trastornos psicológicos posteriores: ansiedad, depresión, pérdida de autoestima, sentimiento de vacío, entre otros.

Los problemas de pareja tienen tratamiento

Terapias sexualidad parejas en Oviedo, Asturias

Terapia sexual

La mayor parte de los trastornos sexuales son de origen psicológico o funcional, siendo debidos en pocos casos a un problema orgánico. Sin embargo, conviene descartar la causa orgánica antes de iniciar un tratamiento sexológico, acudiendo a un urólogo o a un ginecólogo, con el fin de descartar la posible aunque infrecuente causa física. Una vez descartado ese origen es cuando está indicada la terapia sexual.

Es sabido que el estrés, el cansancio, un estado de ánimo deprimido, algunos medicamentos, y ciertos factores ambientales, pueden producir asimismo una disfunción sexual.

El objetivo de una terapia sexual es mejorar el desempeño sexual del sujeto, logrando unas relaciones íntimas satisfactorias. Para este fin, se restablecerá la comunicación eficaz de la pareja, se informará de aquellos aspectos sexuales de los que se tenía una noción errónea o escasa, y se les pedirá que realicen –fuera de las consultas- ciertas tareas sexuales específicas.

La terapia sexual está enmarcada dentro de las psicoterapias breves. Suelen ser terapias de entre 10 o 15 sesiones en la mayoría de los casos.

La terapia sexual podrá llevarse a cabo de manera individual o con ambos miembros de la pareja, según se tenga o no pareja estable.

Tratamos los siguientes problemas sexuales:

Disfunciones sexuales femeninas:

  • Deseo sexual inhibido
  • Anorgasmia
  • Dolor coital
  • Disfunción orgásmica
  • Vaginismo

Disfunciones sexuales masculinas:

  • Deseo sexual inhibido
  • Disfunción eréctil
  • Eyaculación precoz
  • Eyaculación retardada

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Escuela de padres
Escuela de padres

Los niños, sobre todo cuando son muy pequeños, manifiestan la aparición de un problema mediante un cambio de conductas, es decir, hacen cosas que antes no hacían, y viceversa. Estos comportamientos llamativos nos permiten a los adultos darnos cuentas de que algo extraño puede estar sucediendo.

Un apego seguro aumenta la probabilidad de éxito en las relaciones sociales adultas
Tipo de apego y su relación con patologías en edad adulta

El apego se define como los vínculos emocionales que desarrollamos con las personas con las que nos rodeamos desde que nacemos. El tipo de apego que tenemos durante la infancia determina las relaciones sociales y la elección de pareja en la vida adulta.