Personas Alta Sensibilidad (PAS)

 

Puede que muchos de nosotros no hayamos oído nunca hablar de “Personas altamente Sensibles” o PAS (NAS para designar a Niños Altamente Sensibles), sin embargo, es más frecuente de lo que podemos pensar; entre un 15% y un 30% de la población posee este rasgo. Esto se traduce en una media de 2 de cada 10 personas sin distinción de sexos.

Cuando hablamos de Personas Altamente Sensibles hacemos referencia a aquellas que presentan un sistema nervioso más desarrollado. Como consecuencia de esto, reciben una mayor información sensorial pudiendo verse afectadas por una variabilidad estimular como luces, olores o ruidos; pueden ser más vulnerables al sufrimiento ajeno o sentir mayor presión por una sobrecarga laboral. La implicación de estas peculiaridades en la vida diaria de un PAS se puede traducir en mayor dificultad en el manejo del estrés, problema para decir “no”, tendencia a la perfección o baja tolerancia al dolor, entre otras.

¿Se nace o se hace?

Según las investigaciones actuales, el origen de esta alta sensibilidad proviene de dos vertientes; por un lado, existe una relación congénita y por otro una influencia ambiental determinada por la evolución y desarrollo de la persona.

Características de las Personas Altamente Sensibles

Las PAS tienen algunas peculiaridades que pueden ser englobadas en cuatro grupos principales:

  1. Análisis de sus pensamientos: muestran una tendencia a reflexionar en exceso sobre sus pensamientos teniendo que realizar un análisis en profundidad antes de pasar a la acción
  2. A nivel emocional viven intensamente todo lo relacionado con las emociones sintiéndolas de manera exponencial. Esto influye en su gestión del estrés encontrándose más tiempo con este sentimiento. También poseen una alta capacidad empática.
  3. Esta Alta Sensibilidad hace que se percaten de detalles que pueden pasar desapercibidos por los demás a través de cualquier sentido (vista, oído, gusto, tacto, olfato).
  4. Pueden llegar a sentirse saturados por el exceso de información y el análisis que hacen de ella.

También pueden poseer otro tipo de características:

  • Personalmente tienen valores fuertes, son pensadores e idealistas.
  • Muestran intereses intensos por las ciencias artísticas y tienen más desarrollada su creatividad.
  • Debido a su alta capacidad empática, detectan más el sufrimiento ajeno y son más proclives a ayudar a los demás.
  • Parecen ser más tímidos o introvertidos.
  • Se pueden confundir con Altas Capacidades puesto que comparten muchas de sus características, pero aún no hay estudios suficientes para relacionarlos.

PAS y ansiedad

Con estas singularidades citadas, podemos entender que haya una relación entre las PAS y ansiedad. No es una relación directa, pero sí hay una influencia que explicaremos a continuación.

Recordamos que las PAS tienen una mayor fijación en los detalles, mayor intensidad emocional, y un análisis profundo de la realidad y de los pensamientos. Esto puede dificultar la capacidad de distinguir y separar lo importante de lo secundario creando cierto agobio por la imposibilidad de priorizar, siendo caldo de cultivo para dar paso a preocupaciones cargadas de miedo y ansiedad.

Por tanto, no existe una relación directa entre el rasgo de alta sensibilidad y la ansiedad, pero sí ser más proclives a una sobreestimulación o sobreactivación favoreciendo el estrés y la ansiedad.

 

Es importante destacar que no se trata de ninguna enfermedad sino de un rasgo presente en nosotros. Dependiendo de la forma de gestionarlo nos puede aportar ventajas, si lo vivimos como algo positivo; o inconvenientes, focalizándonos en lo negativo y percibiendo mayor estrés. Por ello, no podemos “curarlo”, pero sí aprender a que nos afecte en menor medida y obtener así un mayor equilibrio emocional.