En la cultura a la que pertenecemos no es raro escuchar ni pronunciar afirmaciones como la de que lo más importante en la vida es ser feliz. Parece algo obvio, ¿qué podría ser más importante que el bienestar? Nos podemos preguntar. Pero más que de algo obvio y evidente se trata de algo cultural.
Se da un fenómeno un tanto llamativo, y es que solemos tener clara la importancia de ser felices, pero no tan claro qué es la felicidad ni cómo alcanzarla. De hecho, cabría preguntarse si es algo que podemos alcanzar.
Este blog no pretende dar una respuesta única y universal a una pregunta tan compleja sino invitar a reflexionar al lector sobre el significado e importancia que él mismo le da en su día a día.
En ocasiones, hay quien se plantea la felicidad como un estado de bienestar inalterable e independiente de las circunstancias del medio. Y cuanto más se desliga la idea de la felicidad de sentir emociones incómodas, más nos impide esa felicidad tener cierto bienestar. Paradójico, ¿verdad?
Si yo debería ser feliz y esa felicidad es incompatible con sentir tristeza, enfado, asco o miedo, cada vez que entre en contacto con estas emociones voy a intentar quitármelas cuanto antes. Eso me va a impedir aprender de ellas, de mí y, consecuentemente, adaptarme al medio, perpetuando entonces el malestar.
En ocasiones, parece que le damos más importancia a no sentir las emociones que ya catalogamos como negativas que dirigirnos a metas significativas. Por ejemplo, cuando dejamos de hacer cosas porque nos dan vergüenza o miedo. Aunque esas cosas sean importantes para nosotros, como una exposición en clase o hacer las tareas de casa. Así es como nuestras emociones nos dominan y acabamos viviendo bajo la servidumbre de no sentir nada desagradable.
¿Y si ser feliz también es sentir lo incómodo? Hay circunstancias en las que estar feliz no nos ayudaría nada a sobrevivir. Asimismo, querer ser feliz en circunstancias adversas normalmente solo amplifica la infelicidad, la culpa por experimentar ciertas emociones y dificulta cualquier posibilidad de cambio.
En el siguiente vídeo, se hablan de 3 mitos de la felicidad extendidos en nuestra sociedad. ¿Cuáles creías que eran verdades ? ¿Cuáles condicionan más tu día a día?
















